La empresaria e inversora Laura Encina propone mirar más allá de los números para entender por qué ahorramos, gastamos o invertimos de una determinada manera
Madrid, 31 de agosto de 2026 —Ahorrar, invertir, controlar los gastos y evitar el endeudamiento son algunas de las reglas básicas de una buena gestión financiera. Pero si las finanzas fueran únicamente una cuestión de matemáticas, todos tomaríamos decisiones económicas impecables. La realidad demuestra que detrás de cada decisión con dinero hay también emociones, creencias y patrones de comportamiento.
Desde esta perspectiva, Laura Encina, empresaria, inversora, conferenciante y autora, aborda la astrología financiera como una herramienta complementaria de autoconocimiento. No para predecir cuánto dinero tendrá una persona, sino para explorar cómo se relaciona con la seguridad, el riesgo, el disfrute, el control y la abundancia. “La pregunta no debería ser solamente qué haces con tu dinero, sino por qué haces lo que haces con él. Dos personas pueden ganar exactamente lo mismo y tener comportamientos financieros completamente diferentes”, explica Laura Encina.
La carta natal como herramienta de autoconocimiento
Para Encina, la astrología financiera no consiste en determinar el futuro económico según el signo del zodiaco. La carta natal puede utilizarse como un punto de partida para observar tendencias relacionadas con nuestra personalidad y, desde ahí, hacernos mejores preguntas. La Luna, por ejemplo, puede relacionarse con la necesidad de seguridad y ayudar a reflexionar sobre comportamientos como acumular dinero por miedo, evitar invertir por ansiedad o recurrir al consumo para regular determinadas emociones.
Venus, asociado al placer, los valores y aquello que consideramos valioso, puede aportar otra mirada sobre nuestra forma de consumir: qué nos permitimos, qué nos cuesta disfrutar o cuándo utilizamos el dinero como recompensa.
Por su parte, Marte, relacionado con la acción y la iniciativa, permite reflexionar sobre nuestra manera de perseguir objetivos, negociar, asumir riesgos o tomar decisiones.
“Puedes ahorrar mucho por disciplina o ahorrar mucho por miedo. Puedes gastar porque disfrutas conscientemente de tu dinero o porque utilizas las compras para anestesiar determinadas emociones. El movimiento bancario puede parecer el mismo, pero la raíz es completamente diferente”, señala Encina.
La persona detrás de los números
Esta aproximación pone el foco en un concepto que, según Laura Encina, resulta fundamental: el autoconocimiento financiero. Conocer la propia carta natal no sustituye a la educación financiera, a un presupuesto, a un fondo de emergencia ni al conocimiento necesario para invertir. Su objetivo es añadir una capa de reflexión sobre la persona que está tomando esas decisiones. “La astrología financiera no te va a decir cuánto dinero vas a ganar ni qué inversión tienes que hacer. No sustituye los números. Lo que puede aportar es una pregunta diferente: ¿quién soy yo cuando tengo que tomar una decisión económica?”, indica.
Según la experta, nuestros movimientos bancarios pueden contar mucho más de nosotros de lo que pensamos: desde nuestra necesidad de seguridad hasta nuestra relación con el disfrute, el éxito o el control. “Durante mucho tiempo nos hemos preguntado cuánto dinero tenemos. Quizá también deberíamos preguntarnos quiénes somos cuando tenemos dinero entre las manos”, concluye.
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