- El mayor estudio del mundo sobre infancia digital, elaborado por UNICEF España, Red.es y la Universidad de Santiago de Compostela con casi 100.000 menores, sitúa el uso intensivo del móvil sin acompañamiento adulto como un problema de salud pública. Con el verano a punto de comenzar, Cipri Quintas, expertO en Inteligencia Relacional, propone un enfoque que va más allá de las restricciones: cultivar vínculos reales que hagan al móvil menos necesario como refugio emocional.
Con el curso escolar ya finalizado y millones de adolescentes disfrutando de las vacaciones de verano, llega también la época del año en la que el uso del móvil y las redes sociales aumenta al desaparecer la estructura y las rutinas del calendario lectivo. Los datos que acumula la investigación reciente en España dibujan un panorama preocupante: uno de cada cinco adolescentes ya presenta un uso problemático de internet o las redes sociales, y el propio Ministerio de Sanidad califica la adicción digital como una conducta de riesgo en crecimiento entre los jóvenes de 14 a 18 años.
Lo que dicen las fuentes oficiales sobre jóvenes y móviles en España
Dos grandes estudios publicados en los últimos meses ofrecen la radiografía más completa y rigurosa disponible sobre cómo se relacionan los adolescentes españoles con el móvil y las redes:
- 19,4 % de los jóvenes de 14 a 18 años presenta un uso problemático de internet. Informe sobre Adicciones Comportamentales 2025 — Plan Nacional sobre Drogas / Ministerio de Sanidad (febrero 2026)
- 15,3 % de los adolescentes tiene un uso problemático específico de las redes sociales. Informe sobre Adicciones Comportamentales 2025 — Plan Nacional sobre Drogas / Ministerio de Sanidad (febrero 2026)
- 5,7 % podría haber desarrollado ya un uso problemático de redes sociales; el porcentaje sube al 7,7 % en Bachillerato. Informe Infancia, Adolescencia y Bienestar Digital — UNICEF España / Red.es / USC (noviembre 2025)
- 20 % de los adolescentes pasa más de cinco horas diarias en redes sociales los fines de semana. En días de clase, ya es el 9 %. Informe Infancia, Adolescencia y Bienestar Digital — UNICEF España / Red.es / USC (noviembre 2025)
- 10,8 años es la edad media del primer teléfono móvil en España. A los 12 años, el 76 % ya tiene uno propio. Informe Infancia, Adolescencia y Bienestar Digital — UNICEF España / Red.es / USC (noviembre 2025)
- 92,5 % de los adolescentes participa en al menos una red social; el 75,8 % está presente en tres o más. Informe Infancia, Adolescencia y Bienestar Digital — UNICEF España / Red.es / USC (noviembre 2025)
El informe de UNICEF y Red.es, realizado con casi 100.000 menores de entre 10 y 20 años en 446 centros educativos de todo el país, es la mayor investigación del mundo sobre el impacto de la tecnología en la infancia. Su conclusión central es inequívoca: el uso temprano, intensivo y sin acompañamiento de la tecnología debe abordarse como un problema de salud pública.
«El verano es el momento en que la adicción al móvil se hace más visible, porque desaparece la última estructura que la contenía: el horario escolar. Pero la solución no está solo en aplicar más restricciones. Está en entender por qué el móvil se ha convertido en el refugio emocional favorito de nuestros adolescentes, y en construir alternativas reales de conexión humana.» — Cipri Quintas, experto en Inteligencia Relacional
Por qué el verano es el momento crítico
Durante el curso escolar, el horario actúa como regulador involuntario del uso del móvil. El verano elimina esa contención. Sin clases, sin actividades fijas y con menor presencia adulta, el teléfono se convierte de forma natural en el principal modo de ocupar el tiempo, gestionar el aburrimiento y mantener el contacto social.
El informe de UNICEF revela que el porcentaje de adolescentes que pasa más de cinco horas diarias en redes se dobla entre semana y fin de semana —del 9 % al 20 %—. El verano, con sus semanas de tiempo completamente libre, reproduce esa lógica de fin de semana durante meses. Y los propios jóvenes son conscientes del problema: más de la mitad de los encuestados en el estudio afirma sentir cierta necesidad de desconexión digital y reclama más acompañamiento adulto.
La paradoja que señala Cipri Quintas es que muchos adolescentes usan el móvil para no sentirse solos, sin ser conscientes de que el consumo compulsivo genera precisamente el efecto contrario: mayor sensación de vacío y menor capacidad para sostener conversaciones y vínculos reales. Las chicas, además, muestran especial vulnerabilidad: el informe de UNICEF documenta que presentan valores más bajos en bienestar físico y psicológico, y mayores tasas de ansiedad y somatización vinculadas al uso intensivo de redes.
El enfoque de la Inteligencia Relacional: cinco propuestas para este verano
Cipri Quintas lleva más de una década investigando los mecanismos que hacen que las relaciones humanas sean fuentes de bienestar y oportunidades. Desde ese conocimiento, y en línea con lo que el propio informe de UNICEF reclama —más acompañamiento adulto y más educación afectiva y emocional—, propone un abordaje diferente al de los límites y controles:
- Diagnostica antes de prohibir. Pregúntate —y pregúntale a tu hijo— qué cubre el móvil: ¿aburrimiento, soledad, ansiedad social? No es lo mismo gestionar una adicción al entretenimiento que una huida del malestar emocional. La respuesta cambia según el diagnóstico.
- Ofrece contacto, no solo actividades. Los adolescentes no necesitan el móvil cuando tienen conversaciones que les interesan de verdad. La presencia de un adulto que pregunta, escucha y no juzga compite favorablemente con cualquier pantalla. El verano es la oportunidad de tener esas conversaciones.
- Crea rituales relacionales sin tecnología. Comidas en familia sin móvil, paseos, tardes de juegos o conversaciones nocturnas. No es nostalgia: son los contextos donde los vínculos se construyen y donde el adolescente aprende que la conexión humana puede ser más satisfactoria que el scroll infinito.
- Habla de cómo se sienten, no de cuánto tiempo pasan conectados. La conversación sobre el tiempo de pantalla suele acabar en confrontación. La conversación sobre el bienestar emocional —¿estás bien?, ¿qué te gusta de este verano?, ¿qué echas de menos?— abre puertas. Detrás del móvil siempre hay una necesidad no resuelta.
- Da ejemplo de presencia plena. El propio informe de UNICEF lo confirma con datos: el porcentaje de jóvenes que pasa más de cinco horas en redes los fines de semana sube del 17,9 % al 24,6 % cuando los padres usan el móvil durante las comidas. El ejemplo adulto es la variable más potente de todas.
0«Un adolescente que sabe relacionarse de verdad, que tiene conversaciones que le llenan y que siente que su familia le ve y le escucha, no necesita el móvil para escapar. La Inteligencia Relacional no compite con la tecnología: le quita el trabajo que la tecnología nunca debería haber tenido que hacer.» — Cipri Quintas, experto en Inteligencia Relacional



